Unas 150 personas, entre familiares y vecinos, marcharon esta tarde para pedir justicia por Maximiliano Maldonado, el niño de ocho años que recibió un balazo durante un robo ocurrido el domingo, en la zona de Solano Vera y Camino de Sirga, en Yerba Buena.
Los manifestantes también reclamaron más presencia policial. Ana María Araujo, tía del menor, remarcó que la inseguridad aumentó y afirmó que no se ven móviles policiales para prevenir el delito. "Aquí roban todo el día", subrayó. Además, insistió con que las comisarías de Yerba Buena, de El Manantial y de Lules no atienden la demanda de los habitantes.
Los vecinos también recalcaron que temen por la integridad de los niños, ya que cuando salen de la escuela deben caminar varias cuadras solos, por una zona en la que no hay presencia de uniformados, según relataron. LA GACETA ©